
La Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) solicitó poner fin al principio de Nación Más Favorecida (NMF) dentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC), al considerar que ya no responde a la realidad del comercio internacional actual.
El principio de NMF establece que cualquier ventaja comercial otorgada a un país debe extenderse de forma inmediata a todos los miembros de la OMC, garantizando un trato no discriminatorio y un sistema multilateral basado en reglas comunes, con excepción de los acuerdos de libre comercio.
Una visión que, según la USTR, quedó atrás
La postura fue presentada en un comunicado dirigido al Consejo General de la OMC en diciembre de 2025. Para la USTR, el principio de NMF fue concebido en una etapa de convergencia entre socios comerciales, cuando se asumía que los Miembros adoptarían políticas abiertas y orientadas al mercado. Sin embargo, esa expectativa —recogida en la Declaración de Marrakech— resultó, a su juicio, ingenua.
La agencia estadounidense sostiene que el entorno actual se caracteriza por una creciente divergencia: algunos países evitan una competencia justa, mantienen sistemas económicos incompatibles con los principios de la OMC y buscan superávits comerciales crónicos. Estas prácticas, afirma la USTR, generan consecuencias económicas y políticas adversas para los países con déficits comerciales.
Limitaciones para nuevos acuerdos
Ante este contexto, la USTR considera que el principio de NMF se ha vuelto inadecuado, ya que limita la capacidad de los países para optimizar relaciones comerciales específicas. En la práctica, si dos países acuerdan reducir aranceles entre sí, deben extender ese beneficio a todos los Miembros, lo que —según la USTR— desincentiva acuerdos bilaterales o regionales mutuamente beneficiosos y obliga a negociar bajo un enfoque único para todos.
La USTR recordó que la propia historia del sistema multilateral reconoce límites al principio de NMF. Desde la era del GATT, la “Cláusula de Habilitación” permitió excepciones para países en desarrollo. En este sentido, la agencia subrayó que, dado que hoy la distinción entre países desarrollados y en desarrollo es cada vez más difusa, resulta necesario permitir que todos los Miembros celebren acuerdos específicos que no necesariamente deban extenderse a todos.
Este planteamiento abre un debate relevante sobre el futuro del sistema multilateral de comercio y sus implicaciones para la negociación de acuerdos, la política arancelaria y la estrategia comercial de los países miembros.