
Reorganización del comercio global: los beneficios para México
Desde una perspectiva de mediano y largo plazo, el crecimiento económico de México podría verse fortalecido por la relocalización de cadenas productivas (nearshoring). No obstante, la incertidumbre global en torno a los aranceles ha provocado que algunas decisiones de inversión se pospongan.
Aun en este contexto, México alcanzó un máximo histórico de Inversión Extranjera Directa (IED). Entre enero y septiembre de 2025, el país captó 40,906 millones de dólares, lo que representó un crecimiento interanual de 14.5%, de acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Economía.
Paralelamente, las políticas arancelarias de Estados Unidos generaron episodios de volatilidad a nivel global. Sin embargo, el marco comercial vigente continúa siendo favorable para México. Los productos que cumplen con el T-MEC mantienen un trato preferencial, lo que refuerza la competitividad exportadora frente a países que no forman parte del acuerdo.
Durante los primeros nueve meses de 2025, la economía mexicana mostró un crecimiento moderado, impulsado principalmente por la demanda externa. Las exportaciones manufactureras hacia Estados Unidos alcanzaron niveles récord, mientras que el sector servicios registró un desempeño positivo, pese a un consumo interno más débil.
De cara al futuro, análisis de The Mexico Fund señalan que el nearshoring conserva un alto potencial, aunque algunas inversiones han sido aplazadas debido a la incertidumbre arancelaria. A ello se suma la presentación del Plan México en 2025 y la próxima revisión del T-MEC en 2026, factores que continúan siendo seguidos de cerca por los inversionistas.
Entorno monetario y flujos de inversión
En el periodo concluido el 31 de octubre de 2025, los principales bancos centrales iniciaron un ciclo de flexibilización monetaria. La Reserva Federal y el Banco de Inglaterra recortaron sus tasas en 100 puntos base, mientras que el Banco Central Europeo redujo 125 puntos, ubicándolas en rangos de entre 2.15% y 4.0%.
En México, el Banco de México profundizó este proceso. La tasa de referencia se redujo en 325 puntos base, hasta 7.25%. La inflación descendió de 8.7% en 2022 a 3.6% en 2025, manteniendo una tasa real atractiva para los inversionistas.
Estados Unidos se consolidó como el principal origen de la IED hacia México, al concentrar 39.5% del total, seguido por España, Japón, Países Bajos y Canadá. En conjunto, estos cinco países representaron 72.6% de los flujos recibidos.
La inversión estadounidense mostró un avance relevante, con un incremento de 1,672 millones de dólares, al pasar de 14,474 millones a 16,146 millones durante los primeros tres trimestres del año.
Por su parte, España destacó por un repunte significativo. Sus flujos de inversión cambiaron de signo y aumentaron de forma considerable, al pasar de -903 millones a 5,765 millones de dólares entre los primeros nueve meses de 2024 y 2025.